Actualizado el 22 de octubre de 2026
Qué hacemos con tus datos
En claro y sin rodeos: qué se te pide, para qué, quién más lo ve, cuánto tiempo se guarda y cómo pedir que se borre.
Quién responde de tus datos
Iris Soares, con domicilio en Rúa de Urzáiz, 158, 3, 36205 Vigo (Pontevedra), España. Puedes escribir a irissoaresoficial@gmail.com para cualquier cosa de esta página.
Qué se pide y para qué
Si reservas una sesión
Se te piden nombre, fecha de nacimiento, correo y el motivo por el que vienes. El nombre y la fecha hacen falta porque son la materia del estudio: sin ellos no hay nada que mirar. El correo es para mandarte la confirmación y el enlace de la videollamada. El motivo sirve para preparar tu sesión antes de vernos.
Si haces el estudio gratuito
Se piden los nombres y las fechas de nacimiento de las dos personas que quieres comparar, y tu correo si quieres recibir el resultado. El cálculo se hace en tu propio navegador: los números no salen de tu ordenador salvo que dejes el correo para que te llegue el informe.
La fecha de nacimiento de otra persona es un dato suyo, no tuyo. Úsalo solo si esa persona está de acuerdo, o si es alguien de tu familia y lo haces para entender tu propia historia. Si alguien quiere que borremos sus datos, basta con escribirnos.
Si te apuntas a la lista de espera o a un curso
Se piden nombre, correo y, si quieres, WhatsApp, para avisarte cuando abra y mandarte los detalles. Nada más.
Con qué permiso
- Para prestarte el servicio que has pedido (tu sesión, tu curso): porque hay un contrato entre nosotros.
- Para los correos de seguimiento después del estudio gratuito: porque tú diste tu consentimiento al dejarnos el correo. Puedes retirarlo cuando quieras.
- Para llevar la contabilidad y las facturas: porque la ley obliga.
Quién más los ve
Solo los proveedores necesarios para que esto funcione, y cada uno solo lo suyo:
- Google (Calendar, Hojas de cálculo y Gmail): guarda las reservas, crea el evento y envía los correos de la prueba de sinergia.
- Resend: envía los correos de confirmación de quien se apunta por la web. Guarda el correo electrónico y el registro del envío en Estados Unidos, amparado en las cláusulas contractuales tipo de la Unión Europea y en el marco de privacidad UE-EE. UU.
- Meta (Facebook e Instagram): si aceptaste el cartel de medición, recibe que alguien se ha apuntado, con tu correo cifrado para poder reconocerte. Es lo que permite saber qué anuncio trae gente de verdad. Los datos se tratan en Irlanda y en Estados Unidos, amparado en las cláusulas contractuales tipo de la Unión Europea y en el marco de privacidad UE-EE. UU. Si dijiste «no, gracias», Meta no recibe nada.
- Vercel: aloja esta web.
- Stripe: procesa los pagos de los cursos. Los datos de tu tarjeta van directos a Stripe; esta web no los ve ni los guarda.
No se venden tus datos a nadie, ni se ceden para que otros te anuncien sus cosas. Lo único que sale hacia una plataforma de publicidad es lo que cuenta el punto de Meta, y sólo si aceptaste el cartel.
Cuánto tiempo se guardan
- Reservas y sesiones: mientras seas cliente y después el tiempo que la ley obliga a conservar la contabilidad (seis años para lo facturado).
- Correos de la lista y del estudio gratuito: hasta que te des de baja. Cada correo lleva su enlace de baja, y funciona al momento.
Qué puedes pedir, y siempre gratis
Acceder a lo que tenemos tuyo, corregirlo, borrarlo, limitar su uso, oponerte a que lo usemos o pedir que te lo demos en un archivo para llevártelo a otro sitio. Escribe a irissoaresoficial@gmail.com y se resuelve en un mes como máximo. Si crees que no lo hemos hecho bien, puedes reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).
Cookies
El idioma que eliges se guarda en tu propio navegador y no se envía a ningún sitio. Eso no se puede desactivar, porque sin ello la web no sabría en qué idioma hablarte, y tampoco sirve para identificarte.
Cookies de medición. Si hacemos publicidad, usamos las cookies de Meta y de Google para saber qué anuncios traen gente y cuáles no. No se cargan hasta que tú dices que sí en el cartel que sale abajo, y si dices que no, no se carga nada — ni el programa que las pone. Puedes cambiar de idea borrando los datos de este sitio en tu navegador: el cartel vuelve a preguntarte.
Lo que se envía es que alguien ha abierto el chat, ha reservado, ha dejado su correo, ha calculado su número o hasta dónde ha visto un vídeo. Nunca se envía tu nombre, ni tu teléfono, ni tu fecha de nacimiento. Y si no hay ninguna campaña en marcha, no verás el cartel porque no hay nada que cargar.
Tu correo sí, en un caso, y te lo contamos entero. Si aceptaste el cartel y además dejas tu correo en un formulario, nuestro servidor le avisa a Meta de que alguien se ha apuntado. Para que Meta pueda reconocerte le manda tu correo cifrado: convertido en una cadena de letras y números que no se puede leer ni deshacer, aunque sí le sirve para saber que eres tú si ya tenía ese mismo correo. Van también tu dirección de internet y tu navegador, que Meta ya recibe del píxel que aceptaste. No va tu nombre.
Sirve para una cosa sola: saber qué anuncio trae gente que de verdad se apunta, y dejar de pagar por los que no. Se hace desde el servidor y no desde tu navegador porque desde el navegador se pierde la mitad de los avisos, y una campaña que no sabe qué funciona se gasta el dinero a ciegas. Si dijiste «no, gracias» al cartel, no se envía nada de esto: ni tu correo cifrado, ni nada.
Si llegas desde un anuncio
Cuando un anuncio te trae hasta aquí, la dirección lleva una etiqueta al final que dice de qué anuncio vienes — no quién eres. Si después nos dejas tu correo, esa etiqueta se guarda junto a él para que sepamos qué anuncio funciona y cuál no, y podamos dejar de pagar por los que no. Esa etiqueta no se guarda en tu navegador: vive sólo mientras tienes la pestaña abierta, así que no deja ninguna cookie y no hace falta que aceptes nada.
El país y la ciudad. Al dejar tu correo guardamos también desde qué país y qué ciudad lo hiciste, para saber dónde anunciarnos y a qué hora. Lo calcula nuestro servidor, no se lo preguntamos a nadie y no se comparte con nadie.
Tu dirección de internet (IP) no se guarda entera, nunca. Se recorta antes de guardarla —se borra el último trozo— porque completa identificaría a una persona y para esto no hace falta. Sólo sirve para evitar que alguien envíe el formulario cien veces seguidas.