Camino de vida
Sale de tu fecha de nacimiento: se reducen por separado el día, el mes y el año, y después se suman. Es el terreno en el que juegas toda la vida.
Puestos en números, se ve qué se repite, en qué generación empezó y por dónde te llegó a ti.
Se trabaja con tu fecha y con tu nombre, caso por caso.
Con tu fecha y con tu nombre.
Ver los talleresTu fecha de nacimiento no es un número de la suerte. Es el resumen de lo que ya estaba pasando en tu familia el día que llegaste.
Un hijo que no se reconoció. Alguien que estuvo preso. Una muerte de la que no se volvió a hablar. Cosas que pasaron de verdad y que nadie cerró. Nadie tuvo la culpa, pero una historia que no se cierra sigue bajando: se convierte en una manera de hacer las cosas que en tu casa parecía lo normal, y que tú repites sin haberla elegido nunca.
La cuenta es aritmética: no hay que creer en nada para seguirla. En los talleres se aprende a hacerla.
Ver los talleresSale de tu fecha de nacimiento: se reducen por separado el día, el mes y el año, y después se suman. Es el terreno en el que juegas toda la vida.
Cada letra tiene un número. Con el nombre entero sale lo que se te da de fábrica; con solo las vocales, lo que quieres de verdad; con solo las consonantes, lo que los demás ven de ti.
La vida no va en línea recta: va por tramos, y cada uno tiene su asunto. Saber en cuál estás cambia lo que merece la pena intentar este año.
Los números que salen de las restas —y los kármicos, el 13, el 14, el 16, el 19 y el 26— señalan lo que se te va a repetir hasta que lo mires.

Con las fechas de tus padres y tus abuelos se ve qué número viene de dónde. Es la parte transgeneracional: lo que no empezó en ti.
Es la primera pregunta de quien llega sin conocer esto. Va aquí y no enterrada al final, porque contestarla antes del precio es lo que permite leer el resto sin sospechar.
Mira hacia atrás, no hacia delante. Nadie te va a decir con quién te vas a casar ni cuándo te va a tocar la lotería.
No hay religión, ni grupo, ni nada a lo que apuntarse. La cuenta se hace con números, delante de ti, y la puedes rehacer tú.
Si estás en terapia, sigue con ella. Esto acompaña y no interfiere.
Online, con tu carta ya preparada antes de vernos. Miramos de dónde viene lo que se repite, en qué generación empezó y qué parte te toca soltar a ti.
Sales con tu patrón por escrito y con nombres. No con una lista de consejos.
¿Y la consulta de Kábala, qué es? Está en su propia página, en el menú de arriba.
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Una sesión online, con tu carta preparada de antes. Es el precio de aniversario, que cae en día 14: son 16 plazas, una por cada año de consulta, y se acaba cuando se llenen.
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